jueves, 17 de julio de 2008

Al final no somos nada

Hay una equis en el centro de la vida. Es la nulidad. Hombres, mujeres, solidificados y nulos. Aunque el hombre es grande, más grande es la negación de la vida. El enemigo mayor del humano es el humano mismo. Nos nulificamos unos a otros. Somos la única especie que hace daño a sus semejantes, tanto en la ignorancia, como en la alevosía. Y esto es lo que nos hace nulos. Cualquier destello de vida, de deslumbramiento artístico, la socava el dolor, el daño que nos hacen quiénes amamos, o la patada de la naturaleza que muestra su furia con el viento, la lluvia, el terremoto o con la muerte propiamente dicha. Por esta razón, la inspiración es inversamente proporcional a su contrario. Es decir, la nulidad es lo que vivimos, el aire que respiramos, los mensajes que vemos, leemos, inventamos. La esencia es un poético concepto. La nulidad, es la esencia de nuestro concepto.

jueves, 3 de julio de 2008

Sin tìtulo

Creo que tengo cara de domingo eterno
y de aburrido se me llenan los ojos de telarañas
porque en este mundo estereotipado y ruidoso
no me sorprenden ni las mentiras de los políticos
La cara se me llena de cenizas y moscas
parezco sacado de misa de muertos
pero no me confundan con monótonos depresivos:
es que necesito que me sonrían.

Tengo mirada de fiesta vacía
de cueca porteña o de baile incompleto
(esto depende del lugar donde me encuentren)
y aunque acostumbro a cavar mi propia tumba
donde usted llora yo sonrío irónico.

Mi boca es de sepulcro o de mulato
si prefiere la moda o la metafísica
mi nariz parece resbalín mal hecho
por no decir un montón de garabatos
soy tan gordo como una espiga de trigo
de contextura normal en país sin atletas
tengo porte típico y de mi piel no me quejo
aunque sea blanca por la ambición de los españoles

mi alma debe estar en alguna parte
repleta de pájaros y mariposas viejas
y si existe debe ser como una plaza de pueblo
donde se sientan los sueños a descansar
mis manos están llenas de palomas
que si me sobran las guardo en los bolsillos
mis pies son lo que me ata a la tierra
donde vivo de nubes vértigos y despedidas

tengo confianza en mi vida sin escape
y me considero una mosca en el oído
de intolerantes
de críticos
de superficiales
ingenieros, oficinistas y depresivos.

en fin soy muy auto-referente
peco de ver en muchas partes poesía
y mis palabras tienen tan poca identidad
que puede que mañana mismo
la mitad de todo esto no sea cierto
y sinceramente daría igual.